En mi último ensayo, “Gli eroi dell’arena”, editado por Santelli, al tratar la sigla SP que a veces aparece añadida al nombre de los gladiadores, había sostenido que se trataba de la abreviatura de spatharius y que se refería al gladiador que combatía con la spatha (espada larga).

Debo admitir, sin embargo, que las fuentes iconográficas no confirman esta teoría y, así, gracias a las dudas que me planteó Javier Romay de Lucius Spiculus y a la curiosidad de la Scuola Gladiatori di Roma, he decidido retomar el tema para profundizar en él. He tenido que, por tanto, reiniciar antiguas convicciones y buscar la verdad. Al fin y al cabo, solo los necios no cambian nunca de opinión.

Así, investigando en la red, he descubierto que el tema ya había sido ampliamente tratado en el pasado cuando, ya en el siglo XIX, latinistas y aficionados se habían dedicado al estudio de las tesserae gladiatoriae (fig. 1), sobre las cuales aparece la abreviatura SP. Fue Theodor Mommsen el primero en hipotetizar que estas tablillas estuviesen destinadas a los gladiadores (CIL, I p. 193; cf. Bull. 1862, p. 81). El propio Mommsen admitía que la definición de “tessera gladiatoria” era un término jamás mencionado en las fuentes, pero que en aquel momento había sido aceptado y utilizado por aquellos arqueólogos que leían las letras SP (en la tercera línea de la tablilla de la fig. 1) como spectatus o spectavit, en referencia a los gladiadores.

De estas tesserae se han encontrado en abundancia (véanse las fotos al final del artículo), y todas presentan las mismas características. Están hechas de hueso o marfil y se componen de cuatro tablillas unidas entre sí. Presentan orificios en la segunda y en la cuarta, de modo que podían colgarse de un collar. La mayoría muestra cuatro líneas: en la primera está grabado el nombre del gladiador; en la segunda, el nombre del lanista al que pertenecía; en la tercera, la abreviatura SP (spectatus o spectavit) y una fecha; en la cuarta, los nombres de los dos cónsules en ejercicio. La tablilla debía de ser un documento oficial que mostraba a la ciudadanía un derecho adquirido por aquel gladiador.

Pero ¿qué derecho se reconocía a los gladiadores que portaban esa tablilla?

Para muchos estudiosos, entre ellos el abad Stefano Antonio Morcelli (De stilo inscriptionum latinarum, p. 255), “parece que estas tesserae se entregaban a gladiadores que habían recibido no solo el rudis, sino también la libertad. Además, parece que estas tesserae concedían a quienes las recibían el derecho a sentarse entre los ciudadanos romanos durante los espectáculos”. El abad Morcelli continúa su razonamiento sosteniendo que la fecha indicada en la tessera debía ser la fecha de los juegos a los que aquel gladiador tenía derecho a asistir. En apoyo de su versión, Morcelli afirmaba que, en lugar de spectatus, la abreviatura debía leerse como spectavit (Stefano Antonio Morcelli, De Stilo Inscriptionum Latinarum, vol. I, p. 412). La prueba de ello se encuentra en una tessera en la que, en lugar de la sigla SP, aparece la palabra completa:

PILOMVSVS • PERELI • SPECTAVIT

El sentido en el que debe entenderse la palabra spectavit, explica Morcelli, es: “asistió” como espectador, o bien “se sentaba entre los ciudadanos y observaba”.

Para Theodor Mommsen, en cambio, la sigla SP no significaba spectavit, sino spectatus, y debía interpretarse en este sentido: “el gladiador al que se entregaba la tessera era ‘aprobado’ (spectatus), y se le concedía la libertad a partir del día indicado en la tessera, especificado por el mes y el año señalados por los cónsules en ejercicio”.

En apoyo de esta tesis, Mommsen cita los versos de Orazio (Epistulae, I, 1-6):

spectatum satis et donatum iam rude quaeris,
Maecenas, iterum antiquo me includere ludo;
non eadem est aetas, non mens.

Donde spectatum satis et donatum iam rude se utiliza como metáfora del gladiador que ha terminado su carrera con honor pero es llamado nuevamente al servicio.

No obstante, debe señalarse, como ya había observado Morcelli, que en las tesserae gladiatoriae mostradas anteriormente el término que aparece completo es spectavit, por lo que esta parece ser la hipótesis más probable.

Respecto a la afirmación de Morcelli, según la cual la fecha de la tessera correspondía a los juegos a los que el gladiador tenía derecho a asistir, Mommsen no está de acuerdo. Mommsen observa que la mayoría de estas tesserae citan las kalendae, las nonae y las idus de los meses correspondientes, y solo raramente días intermedios. Pero lo más extraño, según Mommsen, es que ninguna de esas fechas coincide con días en los que se celebraran ludi gladiatorii. Por lo tanto, la fecha escrita en las tesserae no debía corresponder a unos juegos concretos, sino al día a partir del cual ese derecho comenzaba a ser efectivo.

Ahora bien, la pregunta que los más escépticos podrían plantearse es: ¿cómo es posible demostrar que estas tablillas pertenecían a gladiadores, y cómo se vincula con ellos la abreviatura SP?

Según Henzen (Bull. Instit. 1864, p. 68), el nexo se encuentra en la inscripción del Collegium Silvani Aureliani (CIL VI, 631) (fig. 2).

La inscripción se refiere a una especie de asociación profesional entre miembros de un mismo collegium dedicado al dios Silvano. Los nombres de los asociados (initiales) y sus funciones se pueden leer en la lista situada en la parte superior del monumento.

Los inscritos estaban divididos en tres decuriae compuestas por diez hombres cada una, más una cuarta con solo dos personas. Recorriendo la lista se pueden leer los nombres de los gladiadores y su tipología (por ejemplo, thraex, murmillo, retiarius, etc.). De todos ellos, como última información, se indica el grado: vet corresponde a veteranus, es decir, el gladiador que ya combatía en la arena; tir (tiro) identifica al recluta que aún no había debutado; finalmente N (novitius) señala al gladiador que había hecho pocas apariciones. Solo dos gladiadores presentan la sigla SP como grado: IUVENIS MUR SP y ZOSIMUS THR SP. El hecho de que Iuvenis fuera murmillo y Zosimus thraex demuestra claramente que la sigla SP se refiere a dos gladiadores, lo que permite a Henzen vincular la abreviatura SP con las tesserae gladiatoriae. Esto explicaría el motivo por el cual la sigla SP aparece en algunas estelas de gladiadores, como por ejemplo la de Aniceto (CIL VI, 10183) (fig. 3).

Por este motivo, Mommsen ha hipotetizado que el gladiador que alcanzaba el grado SP permanecía al servicio del lanista con la tarea de supervisar el entrenamiento de los más jóvenes. Además, la posesión de la tessera le permitía, en cuanto hombre libre, seguir los espectáculos cómodamente sentado en la cavea.

Muy probablemente, por tanto, la sigla SP significaba spectavit y concedía a los ex gladiadores el derecho a asistir a los espectáculos sentados en la cavea como los ciudadanos libres, mientras que la fecha que aparece en la tessera representaba el día a partir del cual ese derecho entraba en vigor.

Para todos los ciudadanos romanos, el acceso a los anfiteatros estaba condicionado a la posesión de una tessera, una especie de entrada que daba acceso al edificio y a los asientos según la propia clase social.

Probablemente los gladiadores SP tenían acceso a los espectáculos y se convertían en “observadores”, o mejor dicho, en “directores deportivos”, del mismo modo que hoy ocurre con los ex futbolistas cuando pasan a ser dirigentes del club en el que jugaron y siguen cada partido desde la tribuna. Para los gladiadores, aquella tessera que llevaban bien visible colgada al cuello les garantizaba el derecho a entrar en los anfiteatros y sentarse entre los espectadores.

Para comprender la importancia de este hecho hay que tener en cuenta que, según una ley promulgada en época de César —la Lex Iulia municipalis del año 45 a. C.—, los gladiadores estaban condenados a la infamia al mismo nivel que los lenones y las prostitutas. Por haberse sometido a la voluntad de un amo, una subordinación física y psicológica indigna de un ciudadano romano, el gladiador quedaba relegado al último escalón de la escala social. Los gladiadores que lograban obtener aquella tessera debían sentirla como un símbolo de revancha y de rescate social, valores hoy prácticamente desconocidos.

Friedrich Ritschl, Epigraphisch-Grammartischen  Abhandlungen, Opuscula Philologica Band IV, B. G. Teubner, 1878.